Tuesday, September 25, 2007
¡ A T E N C I O N !
Wednesday, September 12, 2007
RECOMENDACIÓN ESPECIAL
Thursday, October 06, 2005
FRASE/LEITMOTIV DE ESTA PAGINA:
"EL CEREBRO NO ES UNA VASIJA PARA LLENAR, SINO UNA LAMPARA PARA ENCENDER" - Plutarco (A.D. 46-119)
Thursday, September 29, 2005
DIALOGOS INSOLITOS
LA ONOMATOPEYA A LA JITANJAFORA: "AL MENOS YO TENGO ALGúN SENTIDO".
EL PALINDROMO AL OXIMORON: "SOS TAN CONTRADICTORIO..."
Y ESTE LE CONTESTó: "A VOS, VENGA DE DONDE VENGA, TODO TE DA LO MISMO..."
FRASES QUE PERDURARAN
La sintaxis es una ciudad desierta...
La síntesis nunca pudo doctorarse.
*****************************
EL PALINDROMO AL OXIMORON: "SOS TAN CONTRADICTORIO..."
Y ESTE LE CONTESTó: "A VOS, VENGA DE DONDE VENGA, TODO TE DA LO MISMO..."
FRASES QUE PERDURARAN
La sintaxis es una ciudad desierta...
La síntesis nunca pudo doctorarse.
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FRASES SUELTAS (PERO PROFUNDAS) (C)2005
No importa cuántos años has vivido, sino cómo lo has hecho.
No importa trabajar mucho, sino trabajar bien.
TELEVISOR: No lugar donde seres de sexo ambiguo se dedican, mediante golpes bajos, a deformar la opinión pública.
************G.Pacheco, 2005
No importa trabajar mucho, sino trabajar bien.
TELEVISOR: No lugar donde seres de sexo ambiguo se dedican, mediante golpes bajos, a deformar la opinión pública.
************G.Pacheco, 2005
Wednesday, September 28, 2005
P U N T A D A S D E H I L V A N (de "Crónicas de la Paranoia", Faro Editorial, Bs. As.1998)
Cada hombre se crea un Equilibrio Cósmico Personal, ya sea ideado por él mismo, o aceptando un sistema que lo establezca. Y a partir de ese momento, el mayor de sus temores es romper ese equilibrio.
No, Jacques Bergier. No estoy totalmente de acuerdo contigo. No hay una Organización de Hombres de Negro. Hay Hombres de Negro en todas las organizaciones.
Yo no voy a visitar a mis muertos a sus tumbas. Los encuentro en mi corazón.
Hay que ser muy elemental o muy ingenuo para suponer que somos lo que vemos, olemos y tocamos. El hombre visible es la punta del iceberg, es la muestra de lo que es el hombre invisible. Y que es invisible porque no tenemos los ojos de la percepción lo suficientemente abiertos para verlo.
El juicio de los hombres se asienta sobre su estómago. Dicho en otras palabras, el buen sentido de la especie humana depende de sus apetitos.
Si el hombre tiene idea de la perfección, es porque la conoció, y podrá alcanzarla.
Cuanto más atrás miremos en el camino recorrido, más entenderemos el que nos queda por recorrer. Hasta es posible que vislumbremos el punto de destino.
Un escritor es un ser humano como cualquier otro, con los ojos dispuestos a observar la realidad circundante, con capacidad para seleccionar el detalle o el ingrediente oportuno, lo digno de destacar; también con el ojo interno dispuesto a mirar a su mundo interior, para relacionar su gran caldero de vivencias, recuerdos, experiencias y reflexiones, con los hechos cotidianos.
Al hombre le gusta que le cuenten historias; muchas veces inverosímiles, fundamentalmente en las que entre algo de omnipotente y sobrenatural. Pero aquél que ha recibido el don de escribir, no lo hace siempre para complacer a los demás. Lo hace generalmente para satisfacer una necesidad personal, aunque sea la de describir una sensación. Es claro que muchas veces se escribe para transmitir algo, una idea, una creencia, una teoría. Pero no siempre se necesita ser escritor para eso.
Existe también la necesidad de permanecer, de perpetuarse; sin embargo la necesidad de escribir es muchas veces mayor que la de permanecer, pues cuando se escribe no se sabe si se va a perpetuar por ello, deseándolo quizás, pero tan sólo como una posibilidad, ya que nadie puede saber si cuando ya no esté en este mundo le importará o no que la gente lo recuerde.
El humorista es un escritor más cuidadoso. Debe saber manejar la síntesis que provoque la imagen impactante; con pocos elementos debe saber llegar rápidamente al rincón sensible del lector. El humorista debe tener la virtud de saber ponerle al prójimo un espejo allí donde y cuando él menos lo espere, lo quiera o lo imagine. A la gente le duele verse sorpresivamente en un momento de debilidad, o entre dos posturas. Dicen que somos lo que pensamos que somos, que contínuamente representamos; pero hay momentos en que, sin quererlo, bajamos la guardia, y es entonces cuando el humorista se acerca por detrás y nos fotografía a traición.
Primero busca dentro de tí mismo: Si no hallas nada ahí, no encontrarás jamás nada en ninguna parte.
El gran secreto del éxito en esta vida es dar respuesta segura a estas tres preguntas: "Qué cosas creo", "qué cosas quiero", "qué cosa soy".
El tiempo de vivir es un mazo de cartas que viene ya barajado. Está en cada uno de nosotros el volver a barajarlo a nuestro modo, o a nuestro modo, ponerlo en orden.
Nuestro pasado es como una bolsa marinera de cuello angosto y muy profunda y cabedora. Los recuerdos son palomas encerradas en esa bolsa, a las que a veces podemos atrapar, y a veces, cuando dejamos la bolsa desatada, se escapan volando y las perdemos, y entonces ¡qué alivio!
En primavera renace la flor, la vida, el amor. Está en nosotros que renazca la primavera.
Ya que la realidad es algo absolutamente subjetivo, toca al artista acondicionar la suya para que, a través de su obra, pueda ser percibida por los demás.
*******Grl.Pacheco, 1998
Monday, September 26, 2005
R E L O J E R I A S
El tiempo es una cosa que da vueltas en el reloj.
(Cuando escribí esto, aún no se habían inventado los relojes digitales.)
Era llano como las nueve y cuarto.
Cuando las nueve y cuarto y las tres menos cuarto se van a visitar, siempre se desencuentran.
Era obtuso como las once y veinte.
Las doce es una hora de ceño fruncido y gesto adusto.
No hay nada tan alicaído como las seis y veinticinco.
Ni tan pesimista como las seis y media.
El reloj brindaba hospitalidad con las diez y diez de sus brazos.
Las ocho y veinte son un señor con lbigotes.
Era astuto y sigiloso como las doce menos cinco.
El reloj es una sucesión de infinitos ángulos. Es decir, infinitos, no. Han un señor que dice que son exactamente ciento veintinueve mil seiscientos.
Es curioso cómo los ángulos se parecen a los hombres:
Agudos unos,
obtusos otros,
rectos los menos,
llanos los más.
Un ángulo cenvexo es un ángulo que antes era infiel.
(O es todo lo que hays alrededor de un ángulo cóncavo.)
No hay nada máss femenino que la una.
Las ocho parecen un burguéss bajito haciendo el saludo fascista.
Las siete se mueren de languidez esperando que sean las siete y media, para apoyarse en el minutero.
Las siete menos veinte. Una navaja de afeitar a medio abrir.
(¿Se acuerdan de las navajas de afeitar?)
Las tres: A la torta del reloj le falta un pedazo.
Había un reloj de sol tan egoísta, que en vez de dar las horas, las prestaba.
El reloj de sol suspira, porque de noche se convierte len reloj de luna.
Aquel reloj de arena tenía un secreto: Una vez lo habían usado para hervir un huevo.
La luna es un reloj sin agujas. Por eso la prefieren los enamorados. Para ellos, el tiempo no existe.
El reloj es el corazón de los hombres de negocios; bueno, tic-tac, hace...
Por eso no tienen reloj los poetas.
Reloj de sol: Un ángulo consigo mismo.
Probado: Cleopatra nunca tuvo una clepsidra digital.
Tontería del hombre: Pretender medir el tiempo, como si este transcurriera.
Los que transcurrimos somos nosotros.
(Cuando escribí esto, aún no se habían inventado los relojes digitales.)
Era llano como las nueve y cuarto.
Cuando las nueve y cuarto y las tres menos cuarto se van a visitar, siempre se desencuentran.
Era obtuso como las once y veinte.
Las doce es una hora de ceño fruncido y gesto adusto.
No hay nada tan alicaído como las seis y veinticinco.
Ni tan pesimista como las seis y media.
El reloj brindaba hospitalidad con las diez y diez de sus brazos.
Las ocho y veinte son un señor con lbigotes.
Era astuto y sigiloso como las doce menos cinco.
El reloj es una sucesión de infinitos ángulos. Es decir, infinitos, no. Han un señor que dice que son exactamente ciento veintinueve mil seiscientos.
Es curioso cómo los ángulos se parecen a los hombres:
Agudos unos,
obtusos otros,
rectos los menos,
llanos los más.
Un ángulo cenvexo es un ángulo que antes era infiel.
(O es todo lo que hays alrededor de un ángulo cóncavo.)
No hay nada máss femenino que la una.
Las ocho parecen un burguéss bajito haciendo el saludo fascista.
Las siete se mueren de languidez esperando que sean las siete y media, para apoyarse en el minutero.
Las siete menos veinte. Una navaja de afeitar a medio abrir.
(¿Se acuerdan de las navajas de afeitar?)
Las tres: A la torta del reloj le falta un pedazo.
Había un reloj de sol tan egoísta, que en vez de dar las horas, las prestaba.
El reloj de sol suspira, porque de noche se convierte len reloj de luna.
Aquel reloj de arena tenía un secreto: Una vez lo habían usado para hervir un huevo.
La luna es un reloj sin agujas. Por eso la prefieren los enamorados. Para ellos, el tiempo no existe.
El reloj es el corazón de los hombres de negocios; bueno, tic-tac, hace...
Por eso no tienen reloj los poetas.
Reloj de sol: Un ángulo consigo mismo.
Probado: Cleopatra nunca tuvo una clepsidra digital.
Tontería del hombre: Pretender medir el tiempo, como si este transcurriera.
Los que transcurrimos somos nosotros.
Sunday, September 25, 2005
FLASH LUNFOPOETICO (1964)
P I N C E L A D A
El farol va iluminando
con amarillo, la yeca,
y un orre, el faso pitando,
va caminando hacia el feca.
El chafe toca la ronda,
un remolcador que pita,
y un tano en el organito
desgrana "La Cumparsita".
G.Pacheco, (c) 1964
El farol va iluminando
con amarillo, la yeca,
y un orre, el faso pitando,
va caminando hacia el feca.
El chafe toca la ronda,
un remolcador que pita,
y un tano en el organito
desgrana "La Cumparsita".
G.Pacheco, (c) 1964
CITOLOGIA DE LA COMUNICACION:
LOS PRESOS SóLO PUEDEN UTILIZAR TELéFONOS CELULARES.-
