Wednesday, August 31, 2005

 

ALGUNOS LIBROS PUBLICADOS POR EL AUTOR

#"Cada cual, Cada cual..." - Cuentos fantásticos, 1985
#"La Hora Rosa/La Hora Azul" - Relatos sobre el Tucumán de los años '40
#"La Voz se Desvanece" Novela 1988 - Faja de Honor de la S.A.D.E.1989
#"Cronostalgia", poemas, 1990 -
#"Sábado Gris", Novela, 1990 -
#"De Adán a Frankenstein" Cuentos, 1994
#"Crónicas de la paranoia" - Ensayos de Humor, 1998
#Antología "20 Cuentistas Argentinos" Cuento "El Expreso", Primer Premio
Cuento, Municipalidad de Saladillo, 1997
#Antología "Poesía en Marcha, Memoria en Movimiento" Poeta elegido por el
Partido de Tigre, Poema "Oiste Voces" ante la tumba de Pablo Neruda.
Premiado por la Subsecretaría de cultura de la Prov. de Buenos Aires, Mar del
Plata 1999
#"Los Magos de Oriente" (La Duodécima Noche) Faja de Honor en Narrativa
por la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires, 2001
# Antología del Café Literario de Buenos Aires, 1999
#Antología Escritores del Fin del Milenio, cuentos y poemas, 1999
Inéditos:
* "De Castillos, Princesas y Dragones", cuentos medievales, 2002
* "Pandora, el Sexo de los Demonios" Novela, 2001
* "Sonetos, Poemas de Amor, y Otros Estremecimientos" 2003
* "Aquelarre", Cuentos, 2004
*"Lo que quedó en el Tintero" Ensayos, cuentos y poemas, 2003
* "POSSE, Los dueños de Tucumán" Ensayo histórico-biográfico, 2005

Algunas distinciones recibidas:

# Finalista, Segundo Concurso Nacional de Poesía, Tandil 1993
# Finalista, Cuento, Cámara Arg. de Publicaciones, 2002
# Semi-Finalista, cuento, Liceo Internacional de Cultura, Hollywood, Ca. EEUU,
año 1998
# Primera mención Cuento, Municipalidad de Morón, 1993

Jurado en distintos concursos literarios, en la Pcia. de Bs. Aires
Ha dictado conferencias en distintas instituciones oficiales y privadas.
Es autor teatral, y ha conducido programas culturales propios en la televisora Canal 5 Ecológico, General Pacheco, Buenos Aires, y en radios FM de General Pacheco, y de la Ciudad de Buenos Aires.

Fundador de la revista de Cultura "Antorcha", de difusión en el partido de Tigre.

 

AVISO - AVISO - AVISO - AVISO - AVISO - AVISO -

ENGLISH SPOKEN - ON PARLE FRANÇAIS - SI PARLA ITALIANO -

Tuesday, August 30, 2005

 

PEQUEÑA POESIA - PEQUEÑA POESIA...



C R O N O S T A L G I A

El Tiempo, insondable y negra fosa;
- reloj en el que abreva un cisne herido -
entumeció las flechas de Cupido
y encaneció las sienes de las cosas.

Ahora estamos tu y yo, mujer hermosa,
aceptando el dolor sin un quejido,
(como indefenso par de mariposas
esperando en el borde de una rosa
la piadosa llovizna del olvido).

*************López Camelo, abril de 1989

 

Narrativa - Narrativa - Narrativa - Narrativa - Narrativa - Narrativa -

BRUJA
(de "Cada Cual, Cada Cual..." 1985)


Mezcló bien los ingredientes: Grasa de niño no bautizado, sangre de macho cabrío, cenizas de sándalo, tres hilachas de la cuerda conque se ahorcó Judas, excremento de golondrina, y varias especies diabólicas que es mejor no mencionar aquí, y luego de desnudarse por completo, comenzó a pasarse el ungüento por el cuerpo. La habitación estaba a oscuras. Sólo la llama temblona e indecisa de los leños de la chimenea pincelaba de luz desigual su cuerpo de mujer vieja.
Abrió la ventana, invocó al Sin Nombre, y allí fué... a dar contra la pared de la casa de departamentos de enfrente, donde felizmente rebotó, perdiendo con el susto algo de altura, para luego - en un planeo en un principio desparejo, y poco a poco más confiado - enfilar hacia el cementerio.
La noche pesada y sin luna, era una gran mancha de tinta. Abajo, las luces parpadeantes, intermitentes, de los anuncios de neón, los semáforos, las altas columnas de gas de mercurio, conformaban un maremagnum ondulante que le hacía perder la orientación. Dos veces tuvo que hacer gambetas a dos torres de radar, y otras tantas estuvo a punto de ser bajada como un pato por sendos escopetazos enviados por granjeros de los arrabales que custodiaban alerta sus respectivos gallineros.
De cuando en cuando se volvía hacia arriba, como quien hace la plancha, para poder orientarse mejor por las estrellas, a pesar de que a los de su profesión les está prohibido mirar mucho hacia el cielo, pero el constante temor de chocar con alguna antena, o con un avión que pasara volando bajo, la hacía volverse hacia el suelo. De todos modos esa noche el nublado era total. Comenzó a preocuparse. Estaba segura, segurísima de que había tomado hacia el oeste. Sin embargo el roble seco junto a la casa de techo derruído no aparecía... a ver, demos una vuelta por aquí... pronto tiene que aparecer la primera tumba... no, nada...
Recordaba los vuelos de su juventud, en su país natal, en la vieja Europa. Entonces era fácil orientarse. Los Alpes de Transilvania, los Cárpatos, son mucho más altos e inconfundibles que las antenas de televisión o de radar. Recordaba los aquelarres, las orgías diabólicas que poco a poco tuvieron que realizarse en lugares más ocultos, más alejados, en cementerios más suburbanos, pues entonces la Iglesia, y ahora la policía estaban cada vez máss pesadas...
Súbitamente, un pozo de aire la hizo descender como cincuenta metros. Pasó de pura suerte bajo unos cables de alta tensión, y cuando recuperaba altura - y serenidad, luego del susto - recordó. ¡Era jueves! ¡Jueves, y el aquelarre era el viernes! ¡Qué tonta había sido! Embicó a todo motor para su departamento. Pronto amanecería. ¡Un día antes! ¡Qué estúpida! ¡Con razón...!
A la mañana siguiente, marcó su ficha en el Ministerio quince minutos tarde.
*************** Gral. Pacheco, 30/8/69
Justo hoy hacen 36 años.

 
DISFRUTE LEYENDO LOS LIBROS DE JUAN CARLOS LAVARELLO
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Monday, August 29, 2005

 

METAFORISMOS - (de "Crónicas de la Paranoia")

El repicar de las campanas salpicaba de alegría el rosa del amanecer.


Los niños marchaban apurados camino de la escuela, trazando fórmulas matemáticas en el aire con el movimiento de sus piernas.


El viento peinaba los árboles del bosque, quitándoles el sueño de la noche, y el sol les lavaba las sombras, para que empezaran bien el día.


Al salir el sol, su luz hacía comprender las cosas, y la realidad asumía su forma definitiva.


El sol es un gran desayuno caliente en la mañana helada.


Los altos álamos miraban lánguidamente pasar el camino, como solteronas nostálgicas.


El tañido de la campana sembraba soledad en la tarde de invierno.


Las sombras de la noche hacían relativas la realidad, las medidas y las formas.


En la noche helada, las estrellas miraban los actos de los actos de los hombres con ojos críticos.


Luego de la noche, con el sol, se puede conocer la edad real de las mujeres, la calidad de la ropa, y la veracidad de las palabras.

(de Crónicas... 1994)

Sunday, August 28, 2005

 

MINI-INTERLUDIO MITOLOGICO-MEDIEVAL

EL CABALLERO: - ¡Muere, monstruo malvado!

EL DRAGON: - No puedo morir mientras no despierte el niño que me está soñando.

Friday, August 26, 2005

 

PEQUEÑA POESIA - LITTLE POETRY - PETITE POESIE - PICCOLA POESIA -

QUIERO BESARTE CERCA DE LA BOCA


Quiero besarte cerca de la boca
porque al hacerlo en ella no podría
refrenar mi pasión, y el ansia loca
de adueñarme de tí, que me sofoca,
y al estallar mi pecho, moriría.

(de "Sonetos, poemas..." 2003)

***************

Wednesday, August 24, 2005

 

CUENTOS FANTASTICOS Y DE HORROR - CUENTOS FANTASTICOS Y DE HORROR - CUENTOS FANTASTICOS Y DE HORROR -


PEQUEÑA... JUGUETONA...


El hombre pasó por delante de la veterinaria, y la vio en la vidriera. Negra, lustrosa, cubierta con ese vello espeso que la hacía parecer hecha de peluche. Se estaba quieta como sin vida, pero con las patas extendidas como una mano abierta. Como dos manos abiertas, se diría. Entró, y preguntó el nombre y el precio. "Tarántula sagrada de El Zaire" dijo el empleado "Doscientos cincuenta mil. Es muy mansita; ¿quiere ver cómo juega?". El empleado la tomó de la caja de vidrio con la misma confianza y solicitud conque tomaría un gatito. El arácnido, al sentir el calor de la mano, pareció cobrar vida. Sus patas se aferraron al brazo del empleado, comenzando a trepar por la piel rosada; parecía emitir chispas negroazuladas con sus ocho patas peludas, a la luz de los tubos de neón. "¡Mire qué juguetona! La trajeron ayer en avión, directamente del Africa". El empleado le acariciaba el lomo peludo y lustroso. El hombre sacó de la billetera y puso dos de cien mil y uno de cincuenta sobre el mostrador. ¿Qué come?" preguntó.
"De todo; en la cajita van las instrucciones" , respondió el empleado, mientras recogía el dinero; en tanto la araña, algo más grande que la mano de un hombre, se le subía a la cabeza. "¡Es tan juguetona!".
El hombre salió de la veterinaria con dos dedos enlazados al cordel que envolvía la pequeña caja de cartón. Un rumor incesante, como el rascar de los ratones, trasmitía su vibración al hilo. Llegó a su departamento de hombre solo, encendió la luz, recogió el diario, y se fue derecho a la cama con su nuevo juguete.
* * * * * * * * * * * * * * * * * *
Cuando la policía encontró el cadáver, luego de hacer saltar - a pedido de los vecinos - la cerradura de la puerta del departamento, el diagnóstico del forense fue: "Muerte por intoxicación causada por picadura de araña altamente venenosa".
* * * * * * * * * * * * * * * * * *
"Martín", dijo el encargado de la veterinaria a su empleado "Mira, la pequeña ha regresado".
"Siempre vuelve, patrón", respondió éste. "Es tan cariñosa la pequeña, tan juguetona...".
Una mano negra, peluda y lustrosa, se deslizaba velozmente por sobre el mostrador.
* * * * * * * * * * * (De "Aquelarre: La valija y otros cuentos"2003.

Tuesday, August 23, 2005

 

POESIA - POETRY - POESIE - POESIA - POETRY - POESIE

Ya que hoy, 23 de agosto de 2005, en este maravilloso pueblo de General Pacheco está (desde ayer) lloviendo como la Grosses Putten, pasaré al papel virtual algunos poemitas que con la lluvia tienen que ver:

NUMBER ONE: "ESTA LLUVIA QUE BUSCA RESQUICIOS"


Esta lluvia que busca resquicios
y penetra,
que recorre las paredes
y envuelve mi edificio,
esta lluvia que evoca todas las imágenes
de mi pasado,
de las que me desprendo
como de vestiduras en una iniciación,
reconcentrándome
en mi soledad de hombre,
se proyecta desde mi áster hacia afuera
y regresa
trayéndome noticias dolorosas.
Ha bañado los huesos de mis muertos;
ha bañado las caderas de mis amantes
perdidas,
ha nublado el sol de mis alegerías
inocentes, y
regresa, siempre regresa
para no perder un detalle de mis emociones,
para no perderse mis gestos más ínfimos,
lluvia impersonal, fría, lluvia de invierno
¡qué soledad te traes en tus tecleos
sincopados!
¡Qué indiferencia en tu aparente tabletear sereno!
Manto de llanto gris que cubre todo;
¡Lluvia, egoísta y dura,
que quieres todo para tí, para tu furia!

(de "Cronostalgia" Filofalsía, 1989)


NUMBER TWO: "OTRA LLUVIA"


Hace un rato que llueve, y quizás siento
que he dejado pasar ya muchas lluvias;
que el confort de mi cuarto, a fuego lento,
me quitó la energía
(y al recuerdo me entrego sin ambages
recordando otros mundos, otras lluvias,
y emprendiendo, en mis sueños, nuevos viajes).

(Mismo libro)


NUMBER THREE: "LLUVIA PARA RECORDAR"

¿Me quedarán recuerdos de esta lluvia?
(Las sábanas estaban casi secas)
¿Recordaré lo triste de la tarde?
(¿Cerraron bien las ventanas y las puertas?)
El cielo es triste, y su tristeza llora
(Hay que sacar afuera las macetas)
con lágrimas que quedan hechas perlas.
(No se olviden de hacer entrar la perra)
El cielo - plomo gris - deshace en llanto
su triste carraspera de tormenta.
(Tengan cuidado al caminar: El piso...
(¡Cuidado con los pies, no dejen huellas!)
¿Me quedarán recuerdos de esta lluvia?
¿Recordaré lo triste de la tarde?
(¿No habré dejado alguna puerta abierta?).

(de "Lo que quedó en el Tintero, Vol. 3 , año 2003).


NUMBER FOUR: "MAS LLUVIA"

Sentado ante la mesa del café,
mirando tras el vidrio caer la lluvia,
acude una vez más la imagen rubia
de una dulce cabeza de mujer.
Yo siempre que he intentado comprender
o evocar la razón que me la trae,
o al mozo la bandeja se le cae,
o para muy de golpe de llover;
yo no sé ni sabré de qué mujer
es esa cara de facciones bellas
ni tampoco por qué - cual dos estrellas -
sus ojos me encandilan, y me pierdo,
y me esfuerzo, y al final nunca recuerdo
de qué amor esos rasgos puedan ser.


(ídem).


NUMBER FIVE: "MAS AUN"


Ya no llueve. Quizás queden aún gotas
temblonas en el borde del tejado.
Ya las evocaciones están rotas;
las imágenes volvieron al pasado.
En los charcos, las hojas navegantes
asumen derroteros impensados
y en las esquinas, los enamorados
se arrullan arrullados y arrullantes..
En el aire, la calma se dispersa.
En el alma, la angustia se revuelve.
Y en el blanco terreno de la mesa
el café es un hito inesperado:
Un misterio que nunca se resuelve.

(ibíd.) Hay más, pero por ahora es suficiente.

Monday, August 22, 2005

 

NARRATIVA - NARRATIVE - NARRATIVA - NARRATIVE -



EL BUFON


Yo soy Krul, el bufón. ¿No me conoces? Hago reír y doy placer a mi amo, y... a toda la gente que me cae bien. Hago piruetas, hablo flamenco, francés, castellano e italiano. Si me lo piden, toco diestramente el laúd y la vihuela, y si me lo pagan, compongo poemas de amor. Por supuesto que al que no me gusta, ni le dirijo la palabra. ¿Sabes de quién soy, en propiedad? Pues... del Emperador. Sí. Además, pero esto es un secreto, tengo unas gotas de sangre noble. Luego te lo cuento. Soy bajito y de ojos claros; blanco de piel, colorado de cabellos, mi estartura es aproximadamente de unos tres pies y medio. Soy algo cargado de espaldas y peso unos cuarenta kilos, así a las damas a quienes gratifico no se quejan de mi peso. Sí. Soy muy gratificante, según dicen, ya que enano y algo jorobado, poseo otros atributos muy buscados por las damas... (y algún caballerete), aquí, dentro de mis abuchados calzones, debajo de mi barriga. ¡Ah, sí!, de eso estoy muy orgulloso. De eso y de mi elegancia: Suelo vestir una chaqueta sin mangas del mejor paño color púrpura, con un cuello grande doblado hacia abajo. Mis calzones son de terciopelo azul, bordados con hilo de oro. Gasto camisa y medias de seda color crudo, o color lila (tengo dos pares). En las medias, ligas con moños al tono, y zapatos negros, típicamente españoles. Suelo tocame con un pequeño casquete del más fino fieltro negro, adornado con plumas de aigrette y codorniz húngara, y cargo, gracias a la generosidad de mi señor el Emperador Don Carlos Quinto, una pequeña espada con vaina de plata incrustada de pedrería.
Eso de la sangre noble, es así: Dicen que mi padre fue un asno, o un mono traído de la Indias. Pero mi madre, escúchenme bien, fue ¡Juana, llamada "La Loca"! No. Escuchen. Cuando mi madre dió claras muestras de enajenación mental, en el Castillo de la Mota, mi abuela Isabel le permitió que fuera a Flandes a encontrarse con su marido Felipe. Ya había nacido mi hermano Carlos, que tenía como cuatro años, y cuando llegó a Gante, mi madre estaba en avanzado estado de gravidez. Allí en Gante nací yo, informándose que había nacido un niño muerto. Sin embargo, lejos de ser así, me tomó a su cuidado una de las esclavas de mi madre, quien me amamantó hasta que estuve en condiciones de alimentarme con papillas, y que notó que mis caricias al pezón ya no eran precisamente de hambre, por lo menos de ese tipo. Bueno, aquí hay un poquito de exageración, ah... olvidé decirles que soy un poco... digamos, fanfarrón y presuntuoso. Pero sincero. (Cuando me conviene).
Mi hermano Carlos fue creciendo normalmente, si bien delicado y enfermizo; mi aya, la esclava, pidió permiso para que yo fuera una especie de juguete viviente del que luego fuera Emperador de Europa; así fue, bien que los primeros recuerdos que tengo son de tremendas palizas y "revoleos", situaciones en las que terminaba estrellado contra una pared, o el suelo. El Rey Felipe, ocupado en sus tareas y guerras, no me prestó nunca atención, que tampoco se la prestó a Carlos, de quien fuí el único y mejor amigo hasta que nos separaron brutalmente, pues a mi medio hermano le asignaron un preceptor que no lo dejaba ni a sol ni a sombra, pues hasta dormía en sus habitaciones. Lo que ocurría es que mi hermanastro era heredero de una cantidad increíble de reinos, ducados, condados y otras menudencias; tanto fue así que dedicó su vida a crear una unión que llamó "Monarquía Universal", o "República Cristiana", y que luego lo llevó a ser lo que es ahora, Carlos Quinto de Alemania, y Primero de España, Emperador del Sacro Imperio Romano. Yo, ¿entienden? soy su bufón, y aún creo que soy, en este mundillo de miserables intrigantes, su amigo más íntimo.
Tengo mis privilegios. Voy y vengo libremente por la Corte, y el Palacio Imperial. nadie se atreve a contradecirme, aunque luego, en algún pasillo oscuro reciba algún puntapié tan anónimo como inesperado. Pero he aprendido a caer, y hace muchos años que no me fracturo un hueso. Mi opinión es escuchada atentamente, especialmente en lo que hace a cómo proceder en la relación con Carlos. Ahora que, cada vez que el Emperador sale de paseo o va a la guerra le solicito que me lleve consigo, porque no tengo ninguna seguridad de sobrevivir si me quedo en casa. Más que seguro que muero a golpes, o envenenado. Afortunadamente, Carlos me lleva siempre. Dice que le doy paz y alegría, que le ayudo a sobrellevar la carga de gobernar Europa. Me suele sentar en sus rodillas, y me pide que le cuente cuentos, como un niño grande. ¡Pensar que es algo de cuatro o cinco años mayor que yo! Pero le encantan los cuentos.
El caso es que en estos tiempos de paz estoy permanentemente ocupado satisfaciendo en sus alcobas a las mujeres de Palacio. Y ha ocurrido algo que me coloca en una situación bastante incómoda. Archibaldo de Schlussenberg, uno de los ministros de Carlos, me ha pedido que componga un poema romántico, y que se lo recite a Aldegunda, Condesa de Wassengrau, una de las damas al servicio de la Emperatriz, de quien se ha enamorado profundamente. Lo que el pobre Archibaldo no sabe es que la Condesa es una de las amantes preferidas por mi medio hermano Carlos, cosa que yo se, porque soy su confidente, ya que la bella viudita me solicita muchas noches que comparta sus lecho, por supuesto cuando Carlos no la visita, y entre juegos de amor me relata sus preocupaciones. Entre ellas, teme que otro hombre la pretenda. creándole problemas, ya que su posición de amante del Emperador le da muchas ventajas. Como a mí.
Bueno, yo no soy amante del Emperador, pero sí he participado con él en sus diversiones más bien carnales con sus amigas; Carlos es muy apasionado, y a veces rudo. Pero todas se enternecen ante sus ojos azules y su poder de convicción. En realidad, no quisiera rivalizar con Carlos, pero en lo que hace al poder de convicción, creo que me prefieren a mí.
Volviendo al tema que nos ocupa, he decidido aceptar el pedido del ministro, especialmente porque el buen Archibaldo lo ha acompañado con una bolsa de peso más que discreto. (Yo calculé al momento unos tres mil florines).
Dos noches estuve en vela o durmiendo a ratos pensando y pensando cómo solucionar esta difícil situación; hasta que el tercer día me desperté contento, como siempre lo estoy, con la solución perfecta, y preguntándome cómo no se me había ocurrido antes. Lo primero que hice fue averiguar qué días y a qué hora solía mi medio hermano visitar a la condesita en su alcoba. Una vez que supe con toda seguridad lugar, fecha y hora, le comuniqué a Archibaldo que ese mismo día y hora la joven lo esperaba, ansiosa de amor. Todo lo que tuve que hacer fue sentarme en el cuarto de al lado, hasta que oí los gritos. Entonces me escabullí rápidamente a las cocinas de Palacio, donde me tomé un buen vaso del mejor aguardiente traído de los países bajos.
Según supe poco después, la sangre fue limpiada por Minna, una joven azafata traída de Florencia, y los cuerpos - me parece - fueron retirados con el mayor sigilo y discreción por soldados de la guardia personal de Carlos. El dormitorio de Aldegunda fue convertido rápidamente en sala de baños, la que fue - lógicamente - muy poco frecuentada. En cuanto al ministro, se dijo que había partido en misión secreta, llegando a los dos meses la noticia de su muerte en un naufragio. Fue reemplazado por el caballero Nuño de Finisterre.
Pero ahora estoy preocupado. Carlos, envejecido y enfermo de gota, ha abdicado a la mayoría de sus reinos, algunos a favor de su hijo Felipe, y otros a su hermano Fernando. Yo, pronto quedaré sin trabajo, a esta edad mía de cincuenta y cuatro años.
**************************** (de "De Castillos, Princesas y Dragones, 2003)

Saturday, August 20, 2005

 

TEXTO AJENO (Sólo publico cosas buenas)

De Fred Schoenberg:

Señales para saber si uno es ya un hombre maduro (del libro "¿Viejo yo?" Atlántida, Bs.As.1990)

SEÑALES DE QUE QUIZAS USTED SEA UNO DE LOS NUESTROS


Ya no le molesta si otro maneja el coche.


Decidió que va a consultar a un médico más joven.


Cuando se agacha o se arrodilla produce ruidos jamás oídos antes.


Cuando entra en una habitación se queda parado varios minutos tratando de recordar para qué fue ahí.


Llamó a uno de sus hijos por el nombre del perro.


Dice por primera vez algo que acostumbraba decir su padre y a usted nunca le gustó.


Se acuerda de su cumpleaños.


Se afeita a un metro y medio del espejo.


Tal vez sea usted un buen candidato a la madurez si se acuerda de:

Las heladeras para hielo


Los zapatos con plataforma


El gofio


Las aventuras de Bomba


Jerry Lewis


James Dean


Tom Mix


El llanero solitario


Glostora


Las hermanas kessler


BB.

Bueno, por ahora, lo dejamos ahí... Otra vez... si me acuerdo... pongo algo más de este autor, que sólo dice verdades, y las verdades suelen ser no muy dulces. JCL.-

Friday, August 19, 2005

 

mini POESIA - mini /tiny POETRY - mini (diminute) POESIE.

BRUSELAS

Ciudad de chocolate, de máscara y coturno,
callejas misteriosas y eterno cielo gris.
Me asombra el espectáculo de tu rostro nocturno
¡ Y me muero de risa de tu Manneken Pis!

*************************Minsden Cottage, Preston near Hitchin, Hartfordshire, England, 1997.

Thursday, August 18, 2005

 

AVISO - AVISO - AVISO - AVISO - AVISO - AVISO -

MIS APRECIADOS LECTORES:
AL FINAL DE TODO, LUEGO DE MIS DATOS PERSONALES Y FOTO,
DONDE DICE: "ARCHIVOS DE JULIO"
PUEDEN ENCONTRAR MAS MATERIAL: CUENTOS, POESIAS Y LOCURAS, CAPíTULOS SUELTOS DE NOVELAS
SURREALISTAS, ETC.ETC.ETC.,
ETC., ETC., ETC.
ETC.

 

NARRATIVA - NARRATIVA - NARRATIVA -

LA VALIJA

Charles pensó en los pasos a seguir lo más serenamente que pudo. No podía dejar de impresionarse por los acontemcimientos ocurridos, pero no obstante, estaba tranquilo. En su departamento, iluminado por la cálida luz matinal, todo parecía igual que el día anterior. Los muebles, las alfombras, el calmo silencio quebrado débilmente por los ruidos de la calle y el tic-tac cadencioso del reloj del pasillo; todo, menos las dos valijas que descansaban en el vestíbulo de entrada, úunicos elementos indicadores de que todo era diferente, que su vida nunca sería como antes, monótona, opaca, sino que ahora estaba por dar el gran salto hacia la aventura, hacia la felicidad.
Repasó mentalmente el contenido de las valijas: Parecían iguales; grandes, elegantes, de cuero gris, como le gustaban a él. En la de la izquierda, la más liviana, estaban sus documentos, el pasaporte, alguna ropa, y sobre todo, los dólares. Muchos, muchos dólares. En efectivo, por supuesto. Algunos en paquetes, otros en los bolsillos de los trajes que llevaba. Claro, no podía dejar huellas por el momento. Además, el árabe que lo esperaba en Argel le exigía efectivo para pagar su nueva identidad. Identidad que estaría avalada por el depósito inicial que haría en el Lloyd's Bank, que luego giraría a Antigua, esa bella islita inglesa de las pequeñas antillas, donde lo esperaba Margarita, esa maravilla de mujer por la que haría diez, cien, mil veces lo que hizo; esa mujer que puso música en su vida, y que hizo que en sus sentidos y en su corazón se encendieran con creces las muertas llamas del amor.
En la otra valija estaba, hecho un ovillo, el cadáver de Angelina.
Ya en el ascensor, único pasajero con las dos valijas grises, se animó a mirarse al espejo, y se encontró realmente elegante. Elegante y sereno. El portero del edificio (era el suplente, todo estaba bajo control) lo ayudó a cargar el equipaje en el taxi. Por supuesto que a la valija más pesada la cargó él; gracias a su excelente estado físico, fruto de su tesonero entrenamiento en el gimnasio de la Empresa, llevar pesos no le significaba gran esfuerzo. ¡La Empresa! ¡Maldita empresa de cueros, fábrica de valijas, zapatos y cinturones, billeteras, y todo lo que pudiera hacerse con la piel de la vaca, en la que llevaba años y años, sin tener él mismo ningun poder de decisión, si bien ocupó siempre cargos importantes, sólo por el hecho de estar casado con la hija del dueño!. Esa insoportable arpía, tan chiquita como gritona, amarga y siempre disconforme con todo, y que por suerte - pensó - cabía perfectamente en la valija; ahora estaba todo bien. Ella no volvería a gritar más.
El auto desvió a la izquierda saliendo del Boulevard Haussmann hacia la rue de Lafayette rumbo a la Gare du Nord. Los recuerdos giraban como moscas molestas alrededor de su cabeza. Todo estaba bien. La imágen de Angelina sacudiéndose entre el ataque de asma y la almohada que él mantuvo fuertemente apretada sobre su cara, hasta que las convulsiones fueron haciéndose cada vez más débiles y espaciadas... Cuando llegara a la estación la colocaría en el tren, le pondría el boleto reservado en la mano, y partiría al aeropuerto, a la libertad, a la vida, empuñando en su mano derecha la valija con sus papeles y efectos, y con los dos millones de dólares en efectivo que había retirado del Crédit Lyonnais el día anterior, casi todo el disponible, "para abrir una sucursal en Atenas"; sí, eso había dicho ante la sorpresa de los funcionarios del banco. Por otra parte, como Charles solía tener en su poder cheques en blanco con la firma de su suegro, ya que para retirar se necesitaban dos firmas, sólo firmó cuatro, por quinientos mil cada uno. Todo estaba bien.
El taxi lo dejó en la estación. Voces, ruidos, ir y venir de gente, el loquero de siempre. No pidió maletero. Subió al vagón con una valija en cada mano y recorrió el pasillo algo ansioso hasta llegar al camarote. Había elegido expecialmente ese tren porque no era el expreso. Cerró la puerta, sacó la pequeña llave, y abrió la valija. Angelina era una pelota de pelos castaños y faldas negras. La enderezó, la sentó en la cama baja, e iba a acomodarle el vestido, cuando fuertes golpes dados en la puerta le hicieron caer sentado en el piso del camarote. Una voz nasal y perentoria dijo: "¡Todo el pasaje abajo. Revisaremos el tren. Hay denuncia de bomba!".
En segundos, el cuerpo de Angelina volvió a la posición fetal dentro de la valija, y Charles salió del vagón sintiendo en el pecho un tambor que batía "¡A la carga!". De pie en el andén, no se había repuesto aún del sobresalto, cuando la voz policial comunicó: "¡Revisación efectuada, sírvanse subir al tren nuevamente! ¡Todo en orden!.
Todo en orden.
Las diez y cuarenta y cinco. El tren parís-Bruselas-Leyden salía en cinco minutos. Y en una hora debía esar tomando el avión para Argel en el Charles de Gaulle. Subió apresuradamente al vagón. Casi corriendo, tropezando con los pasajeros y sus equipajes, llegó al reservado. Cerró la puerta con llave, y nuevamente acomodó a Angelina sentada en la cama. No quería dejarla acostada, porque se encorvaba constantemente, y al traquetear el tren - pensó - caería al piso. Así que la sentó junto a la ventanilla, sujetándole la mano izquierda con la persiana exterior. En el peor de los casos parecería que estaba saludando a alguien. El guarda hizo sonar el silbato. El tren arrancó. Charles puso la vacía valija en la cama superior, y partió con la otra, nervioso y feliz. Saltó al andén con el tren ya en marcha... para comprobar que la valija que había dejado en el apresuramiento era la suya, y que sus documentos, sus dólares y sus ilusiones habían partido hacia Bruselas en compañía de un cadáver. Giró sobre sus pasos, y corrió... corrió... gritó... gritó...
**************************************
(de "Aquelarre", 2003)

Wednesday, August 17, 2005

 

AVISO A MIS APRECIADOS LECTORES

NOTA: Mis datos, y los archivos anteriores se encuentran ahora al final de la página. Gracias. JCL.

 

POESIA - POETRY - POESIE - POESIA - POETRY - POESIE -

TRES SONETOS
(De "Sonetos, poemas de amor, y otros estremecimientos" Bs. Aires 2003).

Necesaria

Sin saberlo, te hiciste necesaria,
como parte integrante de mi vida;
vibración fulgurante y sostenida,
bocanada de amor extraordinaria.

Sin pensarlo pusiste la ternura
que mi vida añoraba desde antaño.
Te amé sin proponérmelo, ni engaño.
Solamente aspirando tu dulzura.

Ahora, en la trampa de tus labios rojos,
de tu palabra, y de tu pensamiento,
no resisto el encanto de tus ojos.

Y, prisionero de tu encantamiento,
veo deshecha mi vida, y sus despojos
vueltos humo, borrarse con el viento.

**********

MOTHERHOOD

Fue un deseo, fue un punto, una figura;
una estrella prendida en tus entrañas;
una emoción, un cielo, y muy extrañas
sensaciones turbaron tu tersura.

Al calor de tu seno - la hermosura
de tu vientre, creciendo saludable -
se volvió tu sonrisa más amable;
tornó en misterio tu mirada pura.

Tensa espera, latido, risa y gozo,
palpitar de otra sangre, ya anhelante;
pequeño corazón que al tuyo copia:

Inefable expresión de que la propia
carne estremece en el supremo instante:
"Acaba de nacer, y es muy hermoso".

*******************


ESTATUA

Todo lo tengo. Nada necesito.
Poder, amor, laureles, fama y gloria;
mis discursos, ejemplos de oratoria;
respeto y gratitud por lo que he escrito.

Ha llegado mi vida a ser un mito;
mil testmonios guardan mi memoria;
soy un hito en el curso de la Historia,
y mi nombre se tiene por bendito.

Pero hay algo que crea mi desconcierto:
De pie, bajo estrellado cielo abierto
reflexiono, erguido como un árbol:

¡De qué me sirven todos mis aciertos
si hace doscientos años que estoy muerto,
y lo que de mí queda es sólo mármol!

**********

 

PAPELES DE AÑOS ATRAS - 1967 - ENSAYOS

EL HIJO DE PUTA

En la profusa temática de la fenomenología social argentina, ocupa un lugar descollante el Hijo de Puta. Dicho ente social constituye en sí mismo una satisfacción a las imperfecciones del alma proyectada del hijo de esta tierra, esto es, una proyección de sus frustraciones y de sus anhelos.
Como no es nuestro propósito el hacer un análisis de las causas que determinan los distintos aspectos del fenómeno que nos ocupa, nos remitiremos a enumerar sus efectos, tal como se presentan, al solo fin honesto de apreciar cuánto tienen de cómico y humano.
El Honorable Hijo de Puta es - indudablemente - un ser superior. Es quien reúne en un solo haz todas las virtudes que la mente humana pueda concebir, y todos los defectos que la cloaca ciudadana pueda rezumar.
De este modo, posee un gran estómago: "Come como un hijo de puta". Tiene una agilidad extraordinaria: (Corre como un hijo de puta). Habla como el mejor orador: "La parla como un hijo de puta", etc.
¿Quién de nosotros, al ver un equilibrista o un acróbata en una prueba arriesgada, no dice, apretando los dientes, "que hijo de puta"? Existe una variante: Se acostumbra decir, según el grado de excitación: "¡Qqqué hijjjo de puttta!, o si se trata de - por ejemplo - un automovilista que pasa rozándonos, con veleidades de corredor, simplemente: "¡Híjjjo de puta!".
Hijo de puta es el jefe, que lo nombró a Agudíez en vez de a nosotros para ese cargo donde se requiere un hombre inteligente (ni por asomo se nos ocurre pensar que lo hizo porque Agudíez demostró ser más inteligente que nosotros...).
Hijo de puta es el amigo que se pudo levantar a la rubia de la vuelta, sin detenernos a imaginar siquiera que se la levantó porque fue más decidido que nosotros, o porque, simplemente, a la rubia "le gustó la pierna...".
Hijo de puta es fulano de tal, que tiene guita del año que le pidan, no interesa que la haya hecho trabajando honradamente. Hijo de puta es el que sabe mucho, en contraposición con nosotros, que no sabemos ni medio, y que no nos vamos a poner a estudiar como hijos de puta para ponernos a la altura del hijo de puta ese, y juzgarlo...
El Hijo de Puta se diferencia particularmente del Garca (elemento social digno de mención) por conllevar siempre el primero la posibilidad del elogio, mientras que el segundo siempre es despectivo. El hijo de puta puede ser siempre reflejo de nosotros mismos, o de lo que quizás querríamos ser; pero nadie se ve reflejado en un garca. El aumentativo de hijo de puta (de mil, etc.,) puede no llegar a ser ofensivo, mientras que "¡Garccca!" o ¡Garrrca!" son siempre terribles insultos.
El decir "me hizo una hijaeputada" tiene su toque, su pizca de ingenio, de ironía, de noblesse. Mientras que "me hizo una garcada" es hablar con el pincel de bleque en la mano.
El Hijo de Puta es elegante. Es poseedor de un savoir-faire que no tiene el garca común. El Hijo de Puta es siempre un señor. Figura en nuestra ontología. Saludémoslo.
Buenos Aires, 1967

 
NOTA: Mis datos, y los archivos anteriores se encuentran ahora al final de la página. Gracias. JCL.

Tuesday, August 16, 2005

 

NARRATIVA - LA PAGINA PERDIDA


(Esta página - inexplicablemente - no se incluyó en el libro "Los Magos de Oriente" - Corregidor, 2000, donde debía figurar. No importa de quién es la culpa, el caso es que el autor ganó, igualmente, el primer premio de narrativa del año 2001 de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires).
LA ROSCA DE REYES
En la Francia del siglo XI, la Orden Benedictina obedecía a la Regla elaborada en el s.VII por San Benito de Nursia, que fue completada durante el imperio de Carlomagno por San Benito de Aniano. Esta regla - benedictina por partida doble - incluía la prescripción de "Reconfortar al pobre, vestir al desnudo, socorrer a quien está en apuros, consolar al afligido".
A tal efecto se designaba a un monje llamado "despensero", quien proporcionaba alojamiento a los peregrinos, y alimento a los clérigos pobres que viajaban a pie; también su misión era asistir a domicilio a los enfermos y menesterosos, y una de las formas de encarar esta ayuda, era elegir más o menos al azar, una vez al año, un niño entre los más pobres, y darle vestido y comida. Como uno de los componentes principales de la dieta de aquel tiempo y lugar eran las habas, se le proporcionaba un plato de estos guisantes, y se lo coronaba "Rey del Haba"; todo esto con gran festejo popular. Esta ceremonia tenía lugar todos los seis de enero.
Como reflejo a nivel familiar de esta fiesta, en cada hogar tenía lugar una "comida fuerte" que incluía, entre otros manjares, una rosca de pan saborizado con distintos condimentos y agregado de frutas secas y otros ingredientes que variaban según el lugar; dentro de la rosca, escondida, esperaba "el haba", que consistía en alguna moneda, o anillo, u objeto pequeño. Al que le tocaba en su porción, se lo nombraba también "Rey del Haba", en medio de gran algazara, y presidía la mesa familiar por ese día.
Hoy, casi mil años más tarde, pese a los cambios y a las mezclas culturales, seguimos alegrándonos cuando encontramos "el muñequito" en la rosca... sin saber porqué.
(circa 1997)
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Monday, August 15, 2005

 

POESIA - POETRY - POESIE - POESIA - POETRY - POESIE

ALGUNOS POEMAS DE AMOR (del libro "Sonetos, poemas de amor, y otros estremecimientos", de mi autoría).


S U E Ñ O


Yo te amé.

Tú me amaste.

Nos amamos.


(Duró ese sueño hasta que despertamos).



********************


CON TODO TU MISTERIO


Mujer,
con tu ojera y tu perfil,
tu noche en la cintura y tus caderas.

Mujer,
la música y tu pelo,
abren un hueco en medio de la danza.

Se enreda la guitarra
con todo tu misterio entrre sus cuerdas.


***********************


H Y D R A

Del lago del amor se alza horrorosa
hydra de siete cabezas,
la duda.

Y, ríspida y amarga,
rasga su placidez
asimétrica.


**********


I N F I D E L I D A D

No te engañé. Tan sólo
te busqué en otros cuerpos.

Confundido, en otras llamas
creí entrever tu fuego.

No es que haya vuelto a tí, lo que sucede
es que era curvo el camino que creí recto.

No me aparté de tí. Creí ver luces,
y estaba ciego.

**********


PERO TENGO TODO ESTO

No te tengo a tí,
pero tengo todo esto:
Este verdor y esta hermosa soledad;
y las hojas marrones del otoño
que un instante retienen el verano
y lo dejan caer en el invierno.

Esta luz y este color dorado,
el transparente aire del crepúsculo,
el cálido beso de la tierra;
la sonrisa del sol, y las mañanas
azules de alegría,
se brindan exultantes;
no te tengo,
pero tengo todo esto.

**********


ARREPENTIMIENTO

¡Cuántios poemas de amor habría escrito
si me hubieras correspondido!

¡Cuánta pasión contenida
ardió en otros fuegos!

¡Cuántas lágrimas derramadas
equivocadamente!

La vida ya pasó.
Hoy sólo queda
un vacío gusto amargo
de arrepentimiento.

**********


Escrito circa 2003. Libro arriba mencionado.

Sunday, August 14, 2005

 

UN CUENTO -


TOTALMENTE


Remigio nunca fue nada totalmente, y más aún, se jactaba de ser así. Nunca empleó totalmente su voluntad o su capacidad para nada. Jamás fue totalmente sincero, totalmente leal, totalmente seguro de nada.
Nunca pagó sus deudas totalmente, sus acreedores siempre tenían un resto que reclamar. Cuando emprendía algo, uno no podía estar totalmente seguro de que lo realizaría totalmente bien, o simplemente que lo realizaría totalmente. Así era que lo despedían de todos los empleos. Sus superiores quedaban siempre con la sensación de que podía haber hecho algo más, de que podía haberse desempeñado mejor. No lo acusaban de nada concreto. Simplemente de no prestar toda la atención a la tarea que se le requería, de no dar todo el rendimiento que se esperaba de él, de dejar siempre algo por hacer, en fin, de no darse nunca a nada totalmente.
Y así era con los amigos. Nunca tuvo un amigo totalmente íntimo. Nunca compartió totalmente nada con nadie.
De modo que no sorprendió a nadie cuando se casó. Ya todos lo pronosticaban. Nunca fue totalmente fiel a su mujer.
Puede decirse que Remigio nunca vivió totalmente.
Así fue que cuando murió, no estaba totalmente muerto cuando su mujer y sus amigos lo llevaron en el cajón, al cementerio.
Cuando lo enterraron, cubrieron la tumba totalmente.
Los que fueron sus acreedores, sus superiores, sus amigos y su mujer, siempre lo recuerdan. No lo han olvidado totalmente.
Lo recuerdan, pero no totalmente bien.
*************** circa 1962

Thursday, August 11, 2005

 
MAS HAIKU

XXI

El sapo salta
rizando la laguna
pasó la garza.

XXII

La loba blanca
lame al cachorro muerto.
Tumba nevada.

XXIII

Flores y frutos.
El verano mostrando
sus atributos.

XXIV

Por el sembrado
revuelo de gaviotas
tras el arado.

XXV

Campo de trigo.
Las espigas saludan
al sol amigo.

XXVI

Luna en el hielo,
alumbrando un paisaje
de desconsuelo.

XXVII

Tañe el anciano
las cuerdas de su koto.
(Florece el lirio).

XXVIII

Quema el verano.
Las cigarras dialogan.
Yo no envejezco.

XXIX

"¡Hasta la vista!"
dijiste, y me miraste.
Dulce sonrisa.

XXX

Cielo nublado.
Acantilados blancos.
Mar encrespado.

XXXI

Contra el nublado
las gaviotas dibujan
signos extraños.

XXII - marzo de 1999

Plaisir de vivre.
Ne pàs avoir de peine.
Plaisir de être.

XXIII

Prado nevado.
Ciervo que huele el aire.
Cazador lejos.

XXXIV

En la balanza,
el amor y la muerte
danza que danza.

XXXV

Tengo el cariño.
Hoy floreció mi choza:
Mujer y niño.

XXXVI diciembre de 1999

Cotorras pasan
entre gritos y vuelos
verde esperanza.

XXXVII

Miro a mi perro
- sus ojos me comprenden -.
Habla el silencio.

XXXVIII

El monumento
me cuenta sus hazañas
de mármol quieto.

XXXIX

Teje la araña
un misterio de lluvia
con gemas pálidas.

XL

Cielo sereno:
Los amantes se juran
amor eterno.

XLI

Lago tranquilo,
los amantes no juran,
han desistido.


FIN DE LOS HAIKU

Tuesday, August 09, 2005

 

"EL FABRICANTE DE RELOJES DE ARENA"

"Sí, fabrico relojes de arena", te dije esa tarde en el Café. Y era verdad, los fabricaba. Es que siempre me apasionaron esas ampollas perfectas en las que una cantidad determinada de arena, según el tamaño de su continente, se desliza sutil como la vida por esa estranguladura que pareciera expuesta a quebrarse en cualquier momento, pero precisamente es la que pauta la velocidad, y por lo tanto la duración del ciclo. Hacer un reloj de arena no es lo mismo que hacer uno de ruedas, o eléctrico, o de sol, porque si bien tiene la superioridad absoluta sobre los mecánicos de estar construido solamente con elementos naturales, incluso el vidrio, ya que es arena derretida y horneada, y en algunos casos se da espontáneamente, tiene la facultad de detener su marcha y reanudarla a voluntad de su propietario, sin intervenir para ello la naturaleza, pues funciona con sol o llo viendo, y sin descomponerse en absoluto su maquinaria, pues no la tiene. Sólo hay que darle vueltas. No gasta pilas. No tiene péndulo. Se utiliza especialmente para medir los tiempos de las experiencias satisfactorias, como el hervir un huevo, o la duración de un experimento químico. El reloj de arena puede durar una eternidad; no se derrite como se derretían los relojes de vela de los monjes medievales; no se le evapora el agua como a las clepsidras; no se le corta la cuerda ni se le caen las pesas, ya que carece de toda esa parafernalia solamente inventada para hacer sufrir al hombre, que es tan loco como para creer que el tiempo es algo que transcurre permanentemente y sin retorno. El mismo reloj de arena demuestra que todo es un ciclo, ya que funciona volteándose y volteándose constantemente: es el ejemplo perfecto del ciclo. Demuestra que el tiempo no es lineal, y que el espacio es curvo y finito. El tiempo no transcurre; el que transcurre es el hombre. El hombre puede hacer detener el tiempo, y acortarlo o alargarlo a voluntad. Como dijo alguien alguna vez, en algún lugar del tiempo Moisés no ha nacido todavía, y en algún lugar del tiempo el demonio ha sido perdonado por Dios. Es la eterna rueda. Todo recomienza. La vida se reencarna. Nacemos, morimos, volvemos a nacer, volvemos a morir. Por eso todo aparato hecho para medir un tiempo lineal y transcurrente es inútil, y - me atrevo a decirlo - debería ser destruído. "El devenir de lo existente". ¡Bah! "La sucesión contínua de momentos". ¡Puaj! Yo, realmente, no entiendo cómo hay gente que puede referirse a un pasado, un presente y un futuro. Todo está aquí junto, por eso existe el Tarot. Todos y cada uno de nosotros tenemos un presente diferente en razón de nuestra edad individual. Ya lo dijo Ortega y Gasset: "El ahora de un hombre de cincuenta años no es el mismo que el de una mujer de veinticinco", por ejemplo, aunque ambos "ahora" se desarrollen en el mismo instante. Hay que tener en cuenta que la realidad no es algo general, propiedad de todos, que todos podemos observar y disfrutar como se observaría (y digo observaría y no observa) un espectáculo público. La realidad es algo subjetivo, particular de cada uno. De tal modo, un mismo reloj que marque la misma hora para cada uno de nosotros es algo tan absurdo como pretender que uo se haga poner ventosas en el momento en que está tocando el violín, o baile un malambo mientras está sometiéndose a una operación quirúrgica. El vivir es algo totalmente subjetivo, y ocupa en cada uno de nosotros el segmento de espacio-tiempo que le pertenece. Los antiguos griegos tenían distintas palabras para denominar al tiempo, según su función. Una, quería simbolizar el espacio de la vida, el tiempo de vivir; y otra, por ejemplo, quería decir "la duración del tiempo". {Ya ahí comenzaban con las mediciones). Lo que pasa es que la influencia del pensamiento hebreo, en el que el tiempo se medía, duraba o pasaba, comenzó a estropearlo todo. De ahí mis interminables discusiones con Jacobo, porque yo quiero creer en el concepto griego del tiempo, un eterno presente por el que navegamos y no como una vela que se consume, o un dinero que se gasta, en el que se incluye la salud y la vida, que es el pensamiento de Jacobo. Claro que Jacobo no es un mal tipo, pero partimos de bases muy diferentes. El placer de construir relojes de arena, por otra parte, se basa además en el hecho de que uno los puede confeccionar de distintos tamaños y formas y así poder medir distintos períodos. Períodos de felicidad, de dolor, de nostalgia, de olvido, de guerra y de paz, medir cuántos orgasmos caben en una ampolleta grande, o quizás si cabe uno en una pequeña. Uno puede detener el tiempo dejando de voltear el reloj, o hacerlo infinitamente largo, con una ampolla grande con cuello de diámetro pequeño. En fin, fabricar relojes de arena puede hacerlo sentir a uno el amo de la vida.
(De la novela "Pandora, el Sexo de los Demonios", Año 2001).

Monday, August 08, 2005

 

MOISES

1

Es un globo enorme, dorado y refulgente; como si el sol hubiera bajado hasta ponerse casi al alcance de las manos de esa multitud proteica y abigarrada, rumorosa y díscola; ese arreo inmenso de hombres y mujeres, de bestias y bagajes, serpenteante y reverberante de gritos, mugidos, ladridos y latigazos. Constituye en verdad un espectáculo impresionante, más aún que el que brinda la larguísima columna humana, el ver esa inmensa esfera amarilla luciente como de oro bruñido, flotando en el aire a la altura aproximada de una palmera de dátiles, y emitiendo algo como una lluvia invisible que no moja, que acosquilla la piel y caus una sensación extraña como de mareo, de entorpecimiento. Al principio ni Moisés ni su gente comprenden qué está sucediendo. Arriba, el globo dorado emitiendo esa irradiación paralizante, y frente a ellos, bajo el cielo azul sin nubes del desierto, el oleaje del Mar Rojo golpeando rebelde contra la arena de la playa, que en el reflujo absorbe inmediatamente el agua, quedando absolutamente seca, como negando que instantes antes hubiera estado allí el mar.
De pronto, ante el estupor general, las aguas parecen paralizarse, se aquietan, y en vez de agua que se agita el mar parece aceite en una cisterna. El agua ha tomado una consistencia viscosa, y poco a poco comienza a dividirse en dos frente a los israelitas, abriéndose hacia los costados, creándose un verdadero camino en el arenoso lecho, que se ha secado como si un gran viento hubiera soplado sobre él durante horas. Un camino que cruza todo el brazo de mar hasta la otra orilla, flanqueado por dos altísimas paredes aparentemente de cristal, pero que todos pueden ver que en realidad es el agua suspendida, como solidificada, algo prodigioso e imposible de creer y describir.
El más profundo y elemental terror hace presa de la gente, y sólo la decisión de Moisés hace que se anime a cruzar por ese corredor de altas paredes; la decisión de moisés, y el ver que los soldados de Menephtah comienzan a laevantar polvareda en el árido horizonte. Moisés entiende enseguida que ésta es una ayuda de su Dios para permitir a los hebreos cruzar el Mar Rojo, y así se los hace saber. Les habla lo mejor que le permiten su dicción deficiente y sus nervios, tratando de hacerles entender que deben cruzar por la zanja abierta en el agua, ya que no les queda otra alternativa, a menos que acepten caer bajo las armas de los sanguinarios soldados egipcios. Así se atreven a cruzar bajo la protección de ese enorme objeto suspendido en el cielo, que mantiene separadas las aguas creando un espacio seco y practicable en el medio, si bien al atravesarlo se experimenta una rarísima sensación, como si mil alfileres le pincharan a uno por todo el cuerpo, y una especie de entorpecimiento doloroso hiciera presa de la cabeza y de la espalda. Después de todo hay que optar por uno de dos males y se opta por el menor, o por lo menos por el menos inmediato.
* * *
El artefacto brillaba como otro sol a los rayos del sol verdadero. Inmóvil sobre el brazo de mar que ahora aparecía separado en dos por el increíble corredor seco, parecía una gigantesca gota de oro siniestramente dotada de vida. Algunos hombres aseguraban oir una especie de zumbido que proviniera del cuerpo suspendido. En general la gente no se atrevía a levantar la cabeza, pues su sola contemplación le producía gran pavor. Moisés, a lomos de su asno, recorría de un extremo a otro la hormigueante columna humana dando ánimo a la gente, urgiéndola a avanzar, y explicándole con sus tartajeante elocuencia que estos maravillosos acontecimientos no eran otra cosa que una clara manifestación del amor de Yahvé por su pueblo.
No bien había terminado de cruzar el último israelita cuando ya la mayoría de las huestes de Menephtah había ingresado en el corredor, atronando el aire con sus geritos y el rodar estrepitoso de sus carros. Avanzaban sin parar mientes en el extraño camino que estaban haciendo, sobre el lecho arenoso sembrado de algas y moluscos aplastados y flanqueados por las dos altísimas paredes de agua suspendida... Súbitamente el ingenio aéreo se izó verticalmente a toda velocidad en el cielo azul, como una inmensa piedra que hubiera sido disparada con una honda. Como si se hubiera quebrado un encantamiento, rápidamente las aguas se cerraron. Las altas paredes que determinaban el pasaje en el brazo de mar se precipitaron con gran estruendo una sobre la otra, cerrando completamente el camino, borrando la huella abierta por la acción del extraño artefacto dorado... y arrastrando al abismo a la mayoría de los soldados del Faraón. Carros y caballos, armas y hombres desaparecieron en instantes en las turbulentas aguas, que ahora aparecían encrespadas como siempre, azotando en su vaivén las ardientes orillas del desierto del Sinaí.
El pueblo judío instalado ya en la margen opuesta del gran lago, cayó de rodillas y elevó preces de agradecimiento a su Creador. Moisés, feliz, transpiraba agotado. Buscó los ojos de Gatreb. Las negras pupilas de su amada brillaban entusiasmadas y satisfechas. "Gracias a Yahvé" dijo "lo hemos logrado".
* * *
(De La Voz se Desvanece, Cap.I - Moisés, Filofalsía 1988 - FAJA DE HONOR NOVELA 1989 Sociedad Argentina de Escritores).

Sunday, August 07, 2005

 

POESIA - POETRY - POESSIE - POESIA - POETRY- POESSIE

R E T O R N O

Un lunes
por la tarde
llegaron las cigueñas.

Venían
de a cientos
por el aire sin huella.

Muy pronto
poblaron
los techos de veletas

y un nido
encontraron
en cada chimenea.

La gente
a la calle
se volcó para verlas

y pronto
mi pueblo
tomó un aire de fiesta.


¡Benditas
cigueñas
que en cada primavera

renuevan
el rito
fraterno de la vuelta!

(Bello Horizonte, General Pacheco, agosto de 1998)

Saturday, August 06, 2005

 

Otro Poco de Narrativa - AVENTURA EN REÑACA

La primera vez que lo vi estaba rodeado de adolescentes ataviados de manera estrafalaria, pero a mí me pareció siniestro. Vestido con una camisa gris y un chaleco marrón, calzones cortos floreados, quizás un pantalón de baño, borceguíes negros, y tocado con un sombrero verde que le daba un aire tirolés, el organillero repartía papelitos que elegía el loro, y recibía el dinero de los chicos y muchachas que querían conocer su destino. La barranca de arena que separaba el mar de los edificios hervía de gente saturada de sol. Todo era colorido y rumores que ahogaban la voz ronca y desafinada del organito, triste caja de madera apoyada en ortopédica pata de palo, que impulsado por la manivela que giraba su extraño ejecutante escupía convulsivamente trozos de música disonante y agresiva. Todo se fundía con el conjunto de colores y rumor de playa.
La segunda vez que lo ví estaba solo en la playa bañada de silencio. Las luces de sodio del alumbrado de la ciudad, o de los carteles luminosos, no le alcanzaban. Parecía brillar en una dimensión distinta, lejana. El mar estaba calmo. Una línea de luz plateada señalaba la presencia de la luna, y allí donde se juntaba el reflejo del mar con el cielo, estaba el organillero, más siniestro que nunca, serio, solitario, con su loro en el hombro, girando la manivela de su tísico instrumento sobre la alfombra de plata surcada de mil huellas de pisadas; grandes, de jóvenes alegres; pequeñitas, de niños temerosos, vacilantes, de ancianos trémulos. Su instrumento de fuelles gastados y pata de palo escupía los mismos juegos de sonidos discordantes que dejaba oír de día, pero que en la soledad de la noche y con el fondo del Pacífico aparecían aterradores.
Como el súbito estallido de un volcan que despierta, tomó forma en mi mente el sentido de su misión. Era el destructor de la belleza. El creador y ejecutante de la antimúsica. A cada vuelta de su manivela maldita, creaba antiacordes y antimelodías que destruían la música de los clásicos. En algún lugar de Europa estaban desvaneciéndose, destruyéndose, las partituras originales de las mejores obras de Beethoven, de Mozart, de Brahms...
Junté coraje, e hice lo que tenía que hacer. Nunca olvidaré la expresión de furia, pero también de estupor, en los ojos del organillero, cuando vio volar por los aires su engendro de una sola pata, y caer al mar, que lo arrebató en su reflujo, quizás para sepultarlo en sus profundidades.
Esa misma noche dejé Reñaca. Mi cometido estaba cumplido. La música estaba a salvo.
(De la antología "Café de Buenos Aires Tercer Milenio", coordinada por Josefina Arroyo y Patricia Bence, Buenos Aires, 1999). Espero, queridos lectores, que este pequeño relato, tomado de la realidad, haya sido de vuestro agrado. Yo me sentí en la obligación de escribirlo.

Friday, August 05, 2005

 

ALGUNOS HAIKU de mi autoria (Poemas cortos japoneses)

PRIMEROS HAIKU octubre 1998

I

De madrugada
concierto de aleteos
despierta el pájaro.


II

Duerme el gran lago
soñando un crisantemo.
Silencio alado.


III

En el espejo,
el ayer y el mañana
se dan un beso.


IV

Alcoba en sombras,
ímpetus aquietados,
la niña duerme.


V febrero 1999

Es primavera.
Con la naturaleza
mi pecho canta.


VI

Ronda de niños.
El prado está soñando
que ha florecido.


VII

Llueve en verano.
El jardín ya despierta
de su letargo.


VIII

Tarde de lluvia.
Una lámpara sueña
calor y llama.


IX

Cesó la lluvia:
Terminado su canto
vuelven los trinos.


X

Tras lo llovido,
una gota contiene
sol escondido.


XI

Pueblo pequeño.
La torre de la iglesia
señala al cielo.

XII

Estalla el trueno:
El bosque danza loco
ballet de fuego.

XIII

Arquero ciego.
La flecha corre rauda:
Destino incierto.

XIV

De madrugada
el ruiseñor palpita
de rama en rama.

XV

Ruiseñor muerto
en la mañana helada
duerme despierto.


XVI

Espada quieta.
Silencio de alaridos,
quietud de guerra.

XVII

Quietud del lago.
La flor cayó en el agua:
Se rodeó de aros.


XVIII

Viajero quieto,
en el reloja de arena
descansa el tiempo.


XIX

En la campana
toda la voz del mundo
espera en calma.


XX

Tengo un amigo.
En mi huerto el almendro
ha florecido.


(Continuará) - (to be continued) - (Continuaré). Hay muchos más. Espero que sean del agrado de Vds. General Pacheco, 5 de agosto de 2005, 7.54 hs. (am).

Thursday, August 04, 2005

 

UNA DE WIMPI

¿Se acuerdan de Wimpi? (Supongo que esto es para mayores de cincuenta). No me refiero al personaje de la tira "Popeye" de Segar, que luego se llamó "Grasita". No. Me refiero al gran humorista uruguayo que publicó varios libros, y murió en Buenos Aires en 1956, en septiembre se cumplirán 49 años. Su nombre era Arthur García Núñez, y su cultura era inconmensurable. A continuación reproduciré "Comidas y Banquetes", del libro "La Calle del Gato que Pesca", que editó Freeland en 1975:
COMIDAS Y BANQUETES
Tuvo siempre tanta importancia la comida a través de la Historia, amigos, que -pasando por los famosos banquetes de Assurbanipal el asirio y por los que describe Homero en el Canto III de la Odisea -, llegamos a lo que los romanos decían: "Cena hecha, compañía deshecha". lo cual vino a dar en lo nuestro de que "carancho que comió, voló". Los banquetes griegos eran de una esquisitez y de una abundancia realmente inconcebibles en esta época de la consommé en taza y del lomito a la fricaiuóla. Los romanos usaban una indumentaria especial para comer, la "veste triclinaria" se llamaba, especie de poncho abierto a los costados que no era menester desabrochar en ningun momento para que no apretara. Se tendió, luego, ante el mundo, después de los bárbaros que comían la carne cruda manida bajo las monturas de sus caballos, se tendió, luego, la mesa medieval. Bueyes asados y sazonados con ajo y zumo de uva agraz y empanadas de ciervo y fuentes de murenas y sopas de leche ly jengibres confitados y vino de Mosela helado con nieve, unos pasteles gigantescos, de los que al abrírseles escapaban de adentro de ellos dos liebres vivas, y enanos que las corrían. En el banquete de bodas de la princesa Leonor, hija de enrique II de Inglaterra, y Alejandro de Escocia, se consumieron 600 bueyes. Y en los viejos castillos del siglo xv esperaban sobre los aparadores labrados, platos y jarras con agua de nísperos, con agua de rosas de mililotos, para que se lavaran las manos los convidados. Y enseguida aparecían los pasteles de salmón y de congrio, pajaritos y conejos asados, tortas de Pisa, garzas, cigueñas, pavos reales, cisnes y venados de Bretaña y lampreas de Tarento. Y ensaladas de musgo, de lúpulo, de malva y cien viandas más aún, sazonadas con mejorana y macías, con cilantro y salvia, con peonía y romero, con albahaca y tomillo, con alpiste y jengibre. Decididamente hoy se asiste a una pavorosa regresión de menúes. Están la suprema a la Kief y el souflé de choclo y las trufas maceradas en un coñac de raza noble. Pero el tipo come un bife vuelta y vuelta y ya queda mareado. ¡Qué paradoja, amigos! En una época en que todo el mundo traga, queda apenas un grupito que mastica.
Espero que les haya gustado. Juan Carlos.

Wednesday, August 03, 2005

 

PARA TENER EN CUENTA:

"La mente no es una vasija para llenar, sino una lámpara para encender" - PLUTARCO

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