Sunday, August 14, 2005
UN CUENTO -
TOTALMENTE
Remigio nunca fue nada totalmente, y más aún, se jactaba de ser así. Nunca empleó totalmente su voluntad o su capacidad para nada. Jamás fue totalmente sincero, totalmente leal, totalmente seguro de nada.
Nunca pagó sus deudas totalmente, sus acreedores siempre tenían un resto que reclamar. Cuando emprendía algo, uno no podía estar totalmente seguro de que lo realizaría totalmente bien, o simplemente que lo realizaría totalmente. Así era que lo despedían de todos los empleos. Sus superiores quedaban siempre con la sensación de que podía haber hecho algo más, de que podía haberse desempeñado mejor. No lo acusaban de nada concreto. Simplemente de no prestar toda la atención a la tarea que se le requería, de no dar todo el rendimiento que se esperaba de él, de dejar siempre algo por hacer, en fin, de no darse nunca a nada totalmente.
Y así era con los amigos. Nunca tuvo un amigo totalmente íntimo. Nunca compartió totalmente nada con nadie.
De modo que no sorprendió a nadie cuando se casó. Ya todos lo pronosticaban. Nunca fue totalmente fiel a su mujer.
Puede decirse que Remigio nunca vivió totalmente.
Así fue que cuando murió, no estaba totalmente muerto cuando su mujer y sus amigos lo llevaron en el cajón, al cementerio.
Cuando lo enterraron, cubrieron la tumba totalmente.
Los que fueron sus acreedores, sus superiores, sus amigos y su mujer, siempre lo recuerdan. No lo han olvidado totalmente.
Lo recuerdan, pero no totalmente bien.
*************** circa 1962
